Baja Visión
Podemos decir que el proceso visual es parte de un conjunto de sistemas y procedimientos que recogen agrupan, analizan, acumulan y memorizan la información, por lo tanto, la visión es fundamental en la adquisición de educación y cultura y completamente imprescindible en la mayoría de las tareas cotidianas (leer, coser,...). Como consecuencia de esto, una de las causas que provocan mayor incapacidad al ser humano para desarrollarse o evolucionar está relacionada con los problemas visuales.
Desde 1999, la baja visión se define como el padecimiento que tiene una persona como consecuencia de un deterioro de su visión que no puede solucionarse completamente mediante gafas convencionales, lentes de contacto o intervención médica y que le causa restricciones o limitaciones en su vida cotidiana.
Las exigencias personales de calidad de vida son mayores cuanto más desarrollada es la sociedad y eso es algo que podemos ver a nuestro alrededor. Muchos de nosotros hemos visto como nuestros abuelos perdían visión debido a diferentes patologías y eso les supuso un “dejar de leer”, “dejar de escribir”, o “dejar de jugar a las cartas con los amigos”. Y, cuando eso nos toque a nosotros, ¿podremos dejar de hacer tantas cosas? Con las ayudas de baja visión se busca que esas limitaciones no se produzcan o se retrasen lo más posible en el tiempo.
Las patologías oculares que ocasionan baja visión pueden cursar con disminución de la sensibilidad al contraste o calidad de la visión, pudiendo interferir con el reconocimiento de caras, con la percepción de obstáculos en la movilidad (como las escaleras sin contraste de color o con bajo contraste),etc. Mediante gafas especiales, filtros de luz, sistemas ópticos compuestos, lupas, o telescopios, entre otros, se busca encontrar solución a estos problemas para conseguir que el paciente pueda seguir leyendo, yendo al cine o resolviendo crucigramas,.... Por tanto, es importante aclarar que la baja visión no trata las patologías que provocan la deficiente visión, sino que busca mejorar la visión que se ha visto disminuida y potenciar el resto visual que tiene el paciente mediante ayudas ópticas y no ópticas que le permitan la realización de multitud de tareas de la vida cotidiana y le confieran una mayor autonomía.
Además de las ayudas ópticas, como ya hemos mencionado anteriormente, la baja visión se sirve también de ayudas no ópticas como pueden ser los sistemas parlantes que nos pueden leer la información que aparece en la pantalla de nuestro teléfono móvil o los tiposcopios que nos ayudan a seguir las líneas del texto que leemos o escribimos entre muchos otros.
Pacientes que se pueden beneficiar de los servicios del departamento de Baja Visión
- 1. Pacientes con visiones reducidas, ya sea en visión de lejos como en visión cercana.
- 2. Pacientes que con buena visión se quejan de reflejos, deslumbramientos o mal contraste.
- 3. Pacientes que desean obtener una mejor agudeza visual para hacer tareas concretas (ver circuitos electrónicos, hobbies como filatelia,....).
- 4. Pacientes con campo visual reducido.
Ayudas visuales
Algunas de las ayudas que utilizaremos para lograr que el paciente mejore su agudeza visual, y por consiguiente su autonomía:
- Gafas de alta adición. Están formadas por lentes , de gran potencia, que se usan como las gafas convencionales, y que permiten una mejor visión debido al aumento del tamaño del texto a leer .
- Lupas. Existen una gran variedad que pueden usarse con gafas de lejos o de cerca. Las lupas con soporte tienen la ventaja de apoyarse con lo que las manos quedan más libres y no hay movimiento ni temblores. Muchas de ellas disponen de sistema de iluminación lo que permite mejorar la visión de una forma sencilla y cómoda.
- Telescopios. Son los instrumentos destinados a mejorar la visión de lejos. Permiten una visión mucho mejor de la televisión, el cine o el teatro. Pueden ser de mano, o incorporarse a la gafa del paciente de manera fija o cuando el paciente lo necesite.
- Microscopios. Son lentes convergentes diseñadas para minimizar las aberraciones y que proporcionan mejor visión de cerca en los casos con pérdidas de visión más importante.
- Sistemas electrónicos. Sistema circuito cerrado de televisión (CCTV). Permiten el ajuste del brillo, el aumento del contraste, el color o monocromáticos, la inversión de imagen, el subrayado o el aislamiento de texto entre otras opciones. Dependiendo de las necesidades del paciente pueden ser portátiles o fijos.
- Filtros. Las personas con BV son muy sensibles a los deslumbramientos y necesitan una adaptación, más larga de lo normal. Los filtros protegen frente a las longitudes de onda corta, bloqueando la luz azul (más dañina).
Dinámica de la consulta
A todos los pacientes que acudan al IOA se les realizará un examen oftalmológico completo para evaluar su sistema visual. A continuación cada caso es estudiado de forma individual y, de acuerdo con el paciente, se buscará la mejor ayuda visual, tanto en visión lejana como cercana que solucione las limitaciones que presente el paciente. Antes de hacer la prescripción final de las ayudas, el paciente podrá probarlas en su domicilio para tener la certeza que es la ayuda que mejor se adapta a su caso.