El transplante de córnea, también denominado queratoplastia, consiste en la sustitución de parte o de todo el tejido corneal del paciente por un injerto procedente de un donante.
La elevada calidad óptica de la córnea y su extraordinaria transparencia deben ser preservadas para que la visión no quede afectada, por ello, cualquier opacidad o deformación en ella puede dar lugar a sombras o aberraciones que dificulten o impidan la visión y el transplante de córnea está indicado en aquellos casos en los cuales el tejido corneal del paciente ha perdido su transparencia y no permite una adecuada visión. Este es el caso de procesos inflamatorios o infecciosos que provocan cicatrices en la córnea o de enfermedades degenerativas que alteran su estructura. Existen además otras circunstancias en las que puede precisarse un transplante de córnea, tal es el caso de las deformaciones corneales importantes (la más frecuente es el queratocono), lesiones traumáticas con pérdida de estructura, inflamación de los tejidos corneales que no responden a tratamiento, etc.
La operación consiste en la extracción de la córnea del paciente y su sustitución por una córnea sana procedente de un donante cadáver. Esta se fija al ojo del receptor suturándola al borde que queda de la córnea una vez retirada su parte central. En el Instituto de Oftalmología Avanzada, uno de los pocos centros con autorización por parte de la Comunidad de Madrid para realizar este tipo de intervenciones, estas operaciones se realizan mediante instrumentos quirúrgicos de alta precisión, en este caso el laser Femtosegundo (Intralase®) que permiten que el cirujano controle en todo momento el tamaño y grosor del tejido a sustituir, algo que resulta de vital importancia para que la intervención tenga un buen resultado final.
INTERVENCIÓN
La cirugía se realiza bajo anestesia retrobulbar y sedación bajo control estricto de un anestesista. El paciente es dado de alta y se le revisa al día siguiente. Por regla general no se administran inmunosupresores por vía oral, sino que se trata con corticoides tópicos durante 3 - 4 meses en pauta descendente y antibióticos tópicos por 15 días. Se cita al paciente cada semana durante el primer mes y posteriormente cada mes, pudiendo espaciar las visitas si la evolución es satisfactoria.
POSTOPERATORIO
A partir del tercer mes se empieza a valorar la retirada paulatina de suturas para reducir al máximo el astigmatismo postoperatorio en el caso de las queratoplastias penetrantes. En el caso de las queratoplastias lamelares, este proceso de ajuste del astigmatismo se realiza antes ya que la cicatrización es más rápida.
Contamos con un gran equipo de optometristas y un especialista en ajuste de lentes de contacto para tratar de afinar al máximo la graduación de nuestros pacientes.
Como al resto de pacientes intervenidos en nuestro centro, se cuenta con un servicio de atención continuada y se les informa de los signos de rechazo de tal forma que pueden contactar con nosotros en cualquier momento si alguno de estos (u otras molestias) aparecieran.